Dieciséis largos años han pasado desde aquel 29 de Octubre de 1994: La Romareda el escenario, el Zaragoza y el Real Madrid los protagonistas del duelo y un joven llamado Raúl González Blanco, de apenas diecisiete años que, lejos de sentir nerviosismo por su debut con la camiseta Blanca, se mostraba dispuesto a todo.
“Si quiere ganar, póngame a mi. Si quiere perder, ponga a otro”… le había contestado un día antes a Jorge Valdano, entrenador del Madrid en aquel momento, cuando este le anunciaba su titularidad.
La personalidad ya le brotaba por los poros al por entonces inexperto Raúl, procedente de las filiales –en las que marcó 65 tantos en su primera temporada en el equipo infantil- de un Atlético de Madrid del que se tuvo que ir sin debutar en primera, dada la disolución de las divisiones inferiores del club “Colchonero” por parte del inefable Jesús Gil.
Un par de años habían pasado y tras un prometedor debut con la casaca blanca el entonces cronista del diario El Mundo, Jesús Alcalde, escribía: “Raúl, sólo 17 años pero sobrado de talento, mostró un amplio repertorio que le convertirá en figura del fútbol. Lo suyo es el ingenio, la capacidad para el desmarque y la maestría”.
Una semana después, el destino quiso que su primer gol sea ante el Atleti, club por el cual fanatiza toda su familia y que se transformaría en una de sus victimas predilectas.
De ahí en mas y tras un fugaz retorno al Real Madrid C, el incipiente Raúl logro afianzarse. Su progresión dentro del once titular fue meteórica y los títulos no demoraron en llegar. Ligas, Champions, Supercopas, de España y de Europa.
Todo para un Raúl que en muchas de esas consagraciones se llevó las portadas del mundo. Las mismas que hoy, muchos años después, reflejan su adiós del club “Blanco”.
“Durante estos años he buscado siempre para este club lo máximo, porque siempre he querido ser fiel a los valores que aquí aprendí desde niño. Hoy mas que nunca quiero que todos sepan que en cada jugada, en cada regate, en cada carrera, en cada desmarque, en cada tiro y en cada gesto en el terreno de juego intente siempre entregar lo mejor de mi mismo”, dijo un emocionado Raúl al ser homenajeado en el Palco de Honor del Santiago Bernabeu.
En el recuerdo de aficionados, dirigentes, compañeros y entrenadores quedaran sus 323 goles en 741 encuentros oficiales. Como así también, sus últimas imágenes vestido con la camiseta del Real Madrid. Su ultimo gol, el 24 de abril de este año, ante el Zaragoza y en la Romareda, escenario en el cual su historia madridista se empezó a escribir.
Dicho tanto, le sirvió para superar al gran Alfredo Di Stefano como tercer máximo goleador en la historia de la Liga, con el aditamento extra de estar, ya a esa altura, lesionado.
Lesión que le impidió disputar lo poco que restaba de la temporada y que terminó por marcar el fin de una historia de película, en la que Raúl y el Real Madrid siempre fueron de la mano. Su futuro dicen, esta en el Schalke 04. Su corazón, siempre estará en el Santiago Bernabeu.









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4 Comentarios
Emotivo es el raje de Maradona de la selección!!!!
Y nás emotivo aún, va a ser el día que rajen a Corleone de la AFA!!!!
Raul fue un grande, tal vez no de mi gusto futbolistico, pero un indiscutido. Todavia sigue, a no matarlo futbolisticamente.
Y es verdad, sera EMOTIVO ver a Maradona afuera de la selección.
Parafraseando a los españoles, diré que Raúl es uno de los mejores goleadores “a puerta vacía” (léase rebotero) que ha dado la historia del fútbol. Vive de “rentas” desde el 2005 cobrando más de 5 palos euro por año…era hora que se vaya del Madrid porque lo suyo era insostenible.
Nunca fue de mi gusto futbolístico pero hay que reconocer su gran sentido de la ubicación de cara al gol y su buen último toque a la red. Técnicamente tenía pocos atributos salientes, pero pocos han explotado escasas virtudes como él.