28 de octubre de 2012 a las 6:06 pm (Lecturas: 920 )

Boca cambió los planes de un Superclásico que estaba para River

En el minuto 90, la alegría era sólo riverplatense. Estaban ganando 2-1, y casi nada hacía suponer que la historia iba a cambiar. Y muchos iban a ser los temas que se tocarían en los (…)

Escrito por: Santiago Ludueña

En el minuto 90, la alegría era sólo riverplatense. Estaban ganando 2-1, y casi nada hacía suponer que la historia iba a cambiar. Y muchos iban a ser los temas que se tocarían en los análisis posteriores, sean en los medios o en los bares.

Por ejemplo, que River pudo demostrar que aquella derrota ante Quilmes terminó siendo sólo un mal paso, y que, si bien no había dado una exhibición tal como hizo frente a Arsenal y Godoy Cruz, fue mucho más su rival de turno en lo que se refiere a claridad en el juego. 

Rodrigo Mora iba a ser el dueño de todos los flashes, ya que había tenido un muy buen partido, con gol incluido, en el que dejó desparramado a Agustín Orion. Una vez más, fue el encargado de ponerle pimienta a los avances “millonarios”, y cada vez que tenía la pelota, generaba dolores de cabeza a la dupla central xeneize, compuesta por Rolando Schiavi y Guillermo Burdisso.

Incluso iba a pasar desapercibida su salida a cinco minutos del final, que determinó por consiguiente la continuidad en cancha de David Trezeguet, quien no tuvo una buena tarde. A esta altura vale preguntarse: ¿qué habría pasado si no se hubiesen lesionado Ramiro Funes Mori y Martín Aguirre, que obligaron a Matías Almeyda a usar dos de los tres cambios permitidos en el inicio de la primera mitad?

En tanto que Boca iba a recibir, una vez más, la lluvia de críticas a la que prácticamente ya está acostumbrado. Razones no faltaban: había jugado como siempre, aunque en el inicio del complemento había estado un poco más enchufado. Se iba a usar a usar el grave error de Orion en el tempranero tanto de Ponzio como un retrato de un equipo que estaba desorientado. E iban a calificar que el gol de penal de Santiago Silva tras una burda falta de Gonzalez Pirez iba a ser meramente decorativo.

Sin embargo, todo esto quedó casi en la nada. Porque en el comienzo del tiempo compensatorio, luego de un disparo fallido de Trezeguet, los dirigidos por Julio César Falcioni, expulsado previo al inicio del complemento por salir tarde a la cancha, contraatacaron para intentar el empate, quizá por última vez en el encuentro: Paredes puso pausa para pensar mejor el ataque y se la dió a Acosta, quien tiró el centro para que Silva se la deje servida a Erviti, quien definió ante la desesperada salida de Barovero.

Fue un 2-2 con muchas más emociones que fútbol. Emociones que cambiaron radicalmente en un segundo. Porque River pasó de la algarabía a la desazón, y Boca de la penuria al desahogo.

5 Comentarios

  1. Jose Nestor Pekerman | 28/10/2012 - 6:31 pm

    ¿Es una locura pedir a Ponzio para la selección? … obvio que como suplente. Pero para mí, Ponzio es más que Braña.

  2. Jose Nestor Pekerman | 28/10/2012 - 8:33 pm

    Brasileño hincha de Putonaldo, que fue violado por un soldado inglés en la guerra de las Malvinas. El soldado inglés se parecía bastante a Messi, jajajajaja.
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    Gustrolo, eres mi burla eterna. Cagón de mierda.

  3. Jose Nestor Pekerman | 28/10/2012 - 8:47 pm

    Lo más curioso es que Gustavo nunca ha negado ser un enfermo mental, o sufrir de esquizofrenia. Pero el tipo es feliz así, viviendo en su “mundo” donde los bosteros son “winners” y el resto son “losers”.
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    Que pobre diablo, que pobre infeliz. Cómo me gustaría tenerlo mano a mano, porque a los fracasados como Gustrolo me gusta cagarlos bien a golpes.

    • Mientras le sigas haciendo caso va a seguir hablando idioteces, pobre hombre, en verdad, digno de lástima, un pobre enfermo mental, igual que el otro niño retrasado.

  4. Puta!!! me cagué en mi nick… sorry por el typo…

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