
Extraño caso el de Egipto, un conjunto articulado, con gusto por la faz ofensiva e intenciones de formular, siempre que se pueda, un gran espectáculo con la pelota en sus pies. Se alzó nuevamente con la Copa Africana de Naciones, por tercera edición consecutiva y por séptima vez en su palmarés, siendo el máximo ganador de la historia del certamen. Un ciclo espléndido que comenzó a gestarse a finales del 2004 de la mano de su actual entrenador Shehata, cuando reemplazó al italiano Tardelli, en lo que comenzó como un interinato y terminó como la etapa más dorada del fútbol egipcio.
Desde la CAN 2006 en la que Egipto fue el organizador, pasando por la de Ghana 2008 y la actual de Angola 2010, los egpicios no perdieron un solo cotejo y terminaron siempre dando la vuelta olímpica. Sin embargo, a pesar de las tres conquistas continentales al hilo, el resabio de esta generación exitosa quedará en no haber podido clasificarse a Sudáfrica 2010 para exhibir ese poderío que lo transformó en el faraón absoluto de todo África. De hecho, desde 1990 que no participa de una cita mundialista.
Particularmente, sin haber visto todos los partidos pero sí un par, el nivel de la CAN 2010 fue mediocre, con el físico, los dispositivos defensivos y las corridas por encima del cerebro. Salvo Egipto, claro, y su base liderada por el estratégico Hassan, el creativo Zidan y el hombre gol -siempre saliendo desde el banco- Gedo, autor de cinco tantos y el que le dio el triunfo en la final frente a Ghana. Justamente Ghana, con varios de los juveniles que salieron campeones en el último Mundial Sub-20 y sin sus principales figuras Essien y Muntari, llegaron a la final de dicho torneo con solamente cuatro goles en su foja; lejos de los 15 de Egipto.
La final fue más de lo mismo, con Ghana intentando cortar los circuitos de los egipcios y dejando solo para el contraataque a Gyan Asamoah. Lograron sostener el empate sin goles hasta que el ingresado Gedo armó una pared con Zidan y dictó el triunfo a falta de 5 minutos para el cierre. Poca lucidez. Nuevos fiascos de los grandes candidatos como Costa de Marfil con Drogba, Camerún con Eto´o y Nigeria con Obi Mikel. Si la Argentina fuera un equipo confiable y medianamente serio en su estructura, no debería tener mayores miedos de enfrentar a Las águilas verdes en el Mundial, más allá del bronce que se llevaron del torneo. Pero, claro, la Argentina dista de ser un cuadro ordenado y por eso la velocidad de Martins y Obbina puede complicar a la gelatina que es hoy por hoy la defensa albiceleste. De hecho, Shehata develó que desde Nigeria, que ya tiene un técnico, lo invitaron a ser quien lleve las riendas del seleccionado en Sudáfrica 2010.
Párrafo aparte para la decisión tomada por la Confederación Africana de Fútbol de vetar a Togo de las próximas dos ediciones de la Copa y aplicarle una multa de 50 mil dólares por haberse retirado del campeonato, luego del brutal ataque sufrido en Cabinda por parte de un grupo separatista que asesinó a tres miembros de su delegación. Vergonzoso y también nauseabundo que la FIFA no interceda.
El rey indiscutido de África, que también pudo mostrarle al mundo algo de su interesante juego en la última Copa Confederaciones, cuando hizo temblar a Brasil (terminó perdiendo) y le ganó al campeón del mundo Italia, revalidó su corona, aunque, paradójicamente, no podrá exhibirla en el primer Mundial de fútbol que se celebrará en el continente africano. La deuda pendiente de un combinado brillante.








Juan Pablo Veli -
Tomy Nelson -
Nicolás Cristoff -
Javier Lanza -
Federico Colman -
Martín Goldbart -
Tomás De Micheli -
Matías Baldo -
Federico Muiños -
Mauro Bajder -
Adrián Pertoldi -
Gastón Kutner -
Pedro Molina - 
2 Comentarios
Se lo digo a todo el mundo y todos se me cagan de risa, Egipto es el más grande África. Me cago en los mundiales, al fin y al cabo todos los equipos africanos fracasan en los mundiales.
Bruno tienes toda la razon no eres el unico que lo piensa
La razon por la cual Egipto es el Rey de Africa es muy sencilla: porque es el unico que sale a jugar al futbol y no a correr la maraton ni a talar arboles como lo hacen los otros equipos del continente